lunes, 24 de marzo de 2014

Penélope




Al contrario que la Penélope de Homero

la de Serrat

no pudo
 o
 no quiso

reconocer a Ulises.





Penélope,
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón
y su vestido de domingo.

Penélope
se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.

Dicen en el pueblo
que un caminante paró
su reloj
una tarde de primavera.

«Adiós amor mío
no me llores, volveré
antes que
de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí
volveré por ti.»

Pobre infeliz
se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue tu amante.
Se marchitó
en tu huerto hasta la última flor.
No hay un sauce en la calle Mayor
para Penélope.

Penélope,
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos, parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.
Penélope
uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar,
para ella son muñecos.

Dicen en el pueblo
que el caminante volvió.
La encontró
en su banco de pino verde.
La llamó: «Penélope
mi amante fiel, mi paz,
deja ya
de tejer sueños en tu mente,
mírame,
soy tu amor, regresé».

Le sonrió
con los ojos llenitos de ayer,
no era así su cara ni su piel.
«Tú no eres quien yo espero».
Y se quedó
con su bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación. 






lunes, 17 de marzo de 2014

Rosetta Tharpe












Rosetta Tharpe & Count Basie













Rosetta Tharpe, Duke Ellington and Cab Calloway












Ella está cantando música religiosa, pero está cantando rock and roll

Jerry Lee Lewis






sábado, 8 de marzo de 2014

Canción última








Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.

Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa.


Miguel Hernández - Joan Manuel Serrat



jueves, 27 de febrero de 2014

Nos queda su música, su arte y su duende













Hace tan solo un mes que murió Félix Grande.
 En ese adiós quise acompañarlo con un poema de su compañera, Francisca Aguirre,
y con dos poetas del flamenco:

Paco de Lucía y Camarón de la Isla

Hoy es Félix Grande con uno de sus poemas

UNA GOTERA


Escucho la guitarra de Paco de Lucía.
 La música me araña los huesos de la edad.
 Lejanamente todo mi pasado se enfría.
 Una gotera insiste entre la soledad.

 La madrugada apoya su frente en la ventana
 y me confía unas sílabas de pena y compasión:
 se lo agradezco desde la yel de esta desgana.
 Hay una losa de algo sobre mi corazón.

 Una gotera. Una gotera hay en mi casa
 en esta rara noche de música y de adiós.
 Y en esta seguiriya que me hiela y me abrasa
 veo el rostro de la nada como un golpe de tos.

 ¿Qué es esto? ¿No está al lado mi bella hija dormida?
 ¿No está ahí cerca dormida la paz de mi mujer?
 El invierno tirita y me lame la vida.
 Mi juventud se ha ido para nunca volver.

 ¿Te acuerdas, Paco? Un día fuimos adolescentes
 entre hermosas guitarras y muchachas de miel.
 Y hoy la noche de invierno me acaricia los dientes
 Y hoy la noche de invierno me acaricia los dientes
 y el viento de los años dormita en el mantel.

 Todos mis sueños muertos se acuestan a mi lado
 y esta gotera sigue rezando sin cesar.
 Hasta el renunciamiento me dejó abandonado.
 Se han ido lejos hasta mis ganas de llorar.

 Cuando ya ni la lágrima acude hasta la herida
 y la vida es convulsa como golpe de tos
 ¿qué le queda a esta llaga trivial y entumecida?
 ¿qué le queda a esta música? ¿qué nos queda a los dos?

 Suena en la seguiriya la lujuriosa pena
 de un tiempo que se apoya cansado en la pared.
 Y suena en mi memoria y en mi cansancio suena
 la horrenda saciedad que me dejó la sed.

 Perdona, Paco. Excusa esta porción de invierno
 con que te está escuchando mi viejo corazón.
 Y que Dios te bendiga por ese ruido eterno
 que suena como suena la palabra perdón.

 Fumo mi cigarrillo sentado en una silla,
 cercado por la silla, la tiniebla y la edad.
 Oigo el perdón, muy próximo, en esta seguiriya.
 Y oigo, lejos, la espalda de la felicidad.

Félix Grande








Todo lo que hago es flamenco.
Sobre todo cuando no hago flamenco.


Con Pedro Iturralde



Con Bryan Adams




Con John McLaughlin y Larry Coryell




Con Joaquín Rodrígo (Fragmento del Concierto de Aranjuez)






No somos tu familia ni amigos, ellos son los que notarán tu ausencia, pero...

algo se muere en el alma
cuando un poeta se va






miércoles, 26 de febrero de 2014

Tango a Évora



Nosotros cantamos sobre nuestra tierra, 
sobre el sol, 
sobre la lluvia que nunca llega, 
sobre la pobreza y problemas, 
y sobre cómo vive la gente en Cabo Verde




Se definió como una cantante de morna (blues caboverdiano), género originario de Cabo Verde que guarda muchas similitudes con el fado portugués y el tango, así como también la coladera, un ritmo de características similares al anterior,  aunque más acelerado.






La morna es triste porque en mi país hay mucha miseria,
 y yo vengo a cantarle a la pobreza del pueblo.













Tango a Évora (Loreena McKennitt)